11 de abril de 2012 /
No es el amor sino el morbo lo que mueve al mundo
3 de abril de 2012 /
El pánico escénico de la candidata
1 de marzo de 2012 /
Josefina, entre Marcelo y la Maestra.
Sonrío maliciosamente ante el devenir de la contienda electoral y no puedo evitar esa sensación como la que uno tiene cada que escucha un disco de Maná. Otra vez, todo suena igual.
Tal como en el 2006 el candidato del PAN arranca a la caza del puntero y está vez le toca a JVM venderse como la heroína que nos salvará. Si la estrategia le da y el tiempo le alcanza, le resta un último movimiento político para ponerse la banda presidencial.
Repetido el escenario ideal de una elección cerrada entre dos punteros y un distante tercer lugar, lo que sigue es “negociar”. Para ello JVM tiene que decidir con quién se va sentar.
Su primera opción sería ir tras Marcelo Ebrard, que ha dado muestras de control político al manejar su sucesión y, contrario a lo que muchos se niegan a ver, controla vía René Cervera la estructura de AMLO2012 en ciudad capital.
Marcelo Ebrard ha dicho que trabajará por reunificar la izquierda y ser candidato presidencial en el 2018. Bajo esa lógica será difícil que tome asiento, pero nunca hay que descartar que es preferible un escenario con tres sexenios panistas a enfrentar la aplanadora PRIista reforzada con el presupuesto federal.
Sin embargo, para que el “remake” funcione, hace falta un personaje en esta trama electoral. Elba y su PANAL.
Los cálculos de la Maestra son los mismos que en el 2006. Esperar que la elección se cierre y ser la bisagra (con su estructura y contactos) que decida la carrera presidencial.
Mal han hecho algunos en menospreciarla, pero ella espera paciente. Sabe que si JVM quiere ser Presidente tendrá que llamar.
Así las cosas, en México el mundo da vueltas en redondo cada seis años. Para allá vamos.